Ingredientes imprescindibles:
-Una persona a la que quieras deleitar.
-Éstos no son unos canelones cualesquiera, de modo que elige bien la persona para la que los vas a preparar, y cítala en tu cocina una horita u horita y media antes de la hora de la cena para poder disfrutar juntos entre cacharros. Tú sabrás qué ropita eliges para recibir a esa persona...
-Una botella de vino elegida para la ocasión, preferiblemente tinto reserva, y si es un Brunello di Montalcino, mejor que mejor.
-Dos copas bien brillantes, sin huellas de dedos o de gotas.
-Un delantal favorecedor, nada de cocinar con cualquier cosa de andar por casa. Si eres chica, píntate las uñas; si eres chico, decídelo tú. En ambos casos, manos escrupulosamentes limpias y cocina también limpia y bien ordenada a pesar de tener todo el instrumental y los ingredientes a mano. No conviene que tu "partenaire" repare al llegar en una pila con cacharros sucios (never, never!!!!), o un trapo para secar las manos con manchas de semanas atrás (horror!!), o unos tiradores de los armarios con más huellas que los archivos de la Guardia Civil...
-Una televisión apagada y con el mando a distancia escondido...no sé... en la caja de los trastos de limpiar el calzado.
-Vuestros dos teléfonos móviles en modo silencio.
-Música de ambiente tranquilita pero sugerente: Diana Krall, Tete Montoliù, Norah Jones, o el álbum "Putcheros" de Victoria Abril (mmmmmmm, deliciosa cantando en brasileño...) o cualquier cosa de este estilo o de otro que tú sepas que a tu invitad@ le haga creer que no podría haber elegido un plan mejor.
-Aunque te parezca un topicazo, enciende alguna vela (aunque tengas otras luces también encendidas) y pon algunas flores frescas en un par de sitios estratégicos; elígelos tú, pero yo te sugiero un bouquet en el comedor y otro de las mismas flores pero más reducido en el aseo: si tiene que entrar allí,le encantará que hayas pensado en todos los detalles.
-Ya sabemos todos que al cocinar se desprenden humos, que a su vez desprenden olores, que a su vez provocan frases del tipo "uff, qué peste a fritanga!" o "puajj, cómo me huele el pelo a caldo de pescado" o "brrrrgh, mira qué olor a ajo en mis dedos" No importa: siempre nos apetece darnos una ducha después de cocinar mucho rato, pero hoy es mejor estar ya duchaditos, perfumaditos y ligeramente maquillados (si procede), porque estas cenas suculentas que se preparan en pareja, con buen vino, buena música, sin niños, etc, a veces tienen saltos en el guión, y cuando tocaba flambear los carabineros, se te acercan por detrás, te mordisquean suavemente la nuca y la que acaba incendiándose eres tú, o pelas una sencilla y deliciosa gamba blanca de Huelva, se la ofreces sujetándo el extremo entre tus dientes, él la captura con destreza entre los suyos, una cosa lleva a la otra y cuando te quieres dar cuenta tienes a alguien bebiendo cava muy frío a pequeños sorbitos en tu ombligo mientras se achicharra la lubina en el horno... ¡Menos mal que te habías depilado-duchado-alisadoelpelo-afeitado-ytodolodemás antes de cocinar!
-Una buena dosis de buen humor y ganas de pasar un buen rato, ocurra lo que ocurra.
Ingredientes menos imprescindibles (y sustituíbles por otros):
-Unas cuantas placas de canelones precocidos (tú sabrás cuántas)
-Cebolla, un poco de puerro, un par de dientes de ajo, una zanahoria pequeña
-Carne picada mixta (asegúrate de que es bien tierna), o carnes sobrantes de un cocido, o de hacer un caldo de ésos que resucitan a un muerto, o cualquier otra carne de ave, o de caza, o incluso algún pescado tipo merluza o rape o bacalao acompañado de gambas, surimi, mejillones... Las posibilidades son infinitas y el resultado siempre es espectacular, no conozco a nadie que rechace unos canelones caseros, estén rellenos de lo que estén rellenos.
-Un par de buenos puñados de setas deshidratadas (mejor si son diferentes variedades) o una tercera parte de esa bolsita celestial de setas mezcladas que encontrarás en los congelados de Mercadona.
-Una latita de foie de canard. Si estamos a final de mes, será suficiente con un paté de pato. Si estamos en plan franciscano, dos latitas de "la piara" serán la mejor manera de tener una digestión "para recordar"-
-Un par de mini-bricks de nata líquida 35% m.g.
-Un vaso de caldo de ave (sí, nos vale de ése ya preparado)
-Mantequilla natural, de ésa que tiene que vivir en algún espacio recóndito de nuestra nevera sin que nadie lo sepa, ni siquiera nosotros (y no, no vale margarina)
-Sal, pimienta recién molida, nuez moscada, aceite de oliva, y todos esos básicos que no se pueden pedir a un vecino porque no pueden faltar nunca en tu cocina.
-Todo lo que me haya olvidado de enumerar, y que descubráis al leer la elaboración.
ELABORACIÓN:
Antes de descorchar el vino, es indispensable tener bien fría una botella de cava y dos o tres ostras`por cabeza listas para abrir y consumir en cuanto vuestr@ invitad@ se haya quitado el abrigo.
Como me he entretenido más de lo que pensaba y mañana tengo que madrugar y preparar estos mismos canelones para mis santidades, no me voy a entretener en relataros una escena erótico-gastronómica de alto voltaje, porque 1º, mi editor me lo ha prohibido esplícitamente ya que tengo contrato de exclusividad con él, y 2º, porque ya sois mayorcitos y tendréis que saber ya cuándo hay que servir una copa, cuándo es mejor alternar con agua para no acabar viendo doble la hoja del cuchillo, cuándo se puede besar un hombro, susurrar algo atrevido al oído, desanudar un delantal ajeno, etc, etc
Pues nada, rehogamos a fuego lento las hortalizas finamente picadas y cuando empiecen a "sudar", añadimos el relleno que hayamos elegido también picadito muy menudo, mezclamos con cariño y sin prisas, agregamos las setas descongeladas o rehidratadas (si son de éstas, guardamos el caldo de rehidratación para regar el guisito), condimentamos con sal y especias y regamos con un buen chorro de vino blanco ( o tinto del que estamos bebiendo si el relleno es de carnes). Subimos unos segundos el fuego para que se evapore el alcohol, volvemos a dejar cocer unos minutitos más a fuego lento, y si vemos que resulta un guiso muy seco o espeso, podemos añadir un poco de caldo, o de leche con un poco de maizena, o unas cucharadas de tomate triturado... lo que os apetezca más . No dejéis de sonreír, la comida que estáis preparando os lo agradecerá cuando llegue al plato.
Mientras tanto, habremos preparado las placas de pasta según nos indique el fabricante, las extendemos sobre un paño ultralimpio de cocina y vamos rellenando y enrollando los canelones y los disponemos en una fuente de horno.
Los cubriremos con la salsa de foie: calentamos la nata con una cucharada desleída de maizena, el caldo de ave y el foie, mezclamos bien, si es necesario le damos un "susto" con la batidora, llevamos a ebullición unos segundos y apagamos. Cuando haya dejado de hervir, añadimos y mezclamos dos yemas de huevo. Bañamos los canelones con esta salsa heaven's kitchen, gratinamos unos minutos y... listo!!!
Si en el transcurso de la preparación no ha ocurrido nada tremendo entre tus piernas, éste es el momento de hacer un dispendio: abre ese mini-frasquito de cristal que tienes escondido en la nevera, detrás de la mantequilla natural, ábrelo y saca una porción de trufa que hay dentro, ralla unas virutas sobre los canelones y espera resultados...
ENJOY COOKING!! ENJOY EATING!!
Prueba#1
ResponderEliminarPrueba#2
ResponderEliminarHummmmmmmmmm, me gusta.......
ResponderEliminarMas hummmmmmmmmmmm, me gusta un montonnnnnnn.....
ResponderEliminarDioooossssss, qué apetecible........... pero no solo los canelones.... el PLAN COMPLETO!!!!!!!!!
ResponderEliminarY yo aqui comiendome una frutita de Aragon mientras estoy leyendo estas guarredidas tan estupendas ahora mismito cojo a mi chico y me meto entre fogones...... no seais mal pensados que lo que pasa es que me gusta mucho que mi maridito me haga comiditas
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