-- 9 de Julio--
Finalmente, y después de pasar dos intensos días en Roma, salimos a media mañana hacia Termini, donde recogemos el coche de alquiler que nos llevará a nuestro destino: una casa rural en el corazón de la Toscana. Nos separan de Roma poco más de 200 km por una autovía aburrida, la Autostrada A2, que no le hace justicia al paisaje de este hermoso país, como ocurre con casi todas las autopistas...
13:00 horas
Roma bien vale una misa... Todos los dioses del Olimpo saben que la adoro y que la llevo clavada en el corazón desde la primera vez que la visité... No sólo no me canso de volver, sino que periódicamente necesito volver... Roma es única e imprescindible...
Pero el sábado 9 parece que Roma sobra, quiero salir de allí de una vez...No me había pasado nunca, parece que le estoy siendo infiel con esta impaciencia por querer irme de su lado.....Es un sentimiento raro, como el de querer de vez en cuando separarte de la gente a la que amas, esa culpabilidad que viene directamente del placer que provoca distanciarte un poco de tu realidad: es como coger un día libre en el trabajo por asuntos propios sin tener asuntos propios que solucionar, o hacer una escapada romántica con tu pareja y sin los niños, o como salir de cena+copitas+juerga con amigas y sin marido... Amo Roma, y llevar a Sergio y a Álex a conocerla por fín, ha sido una experiencia sensacional, contra todo pronóstico....verles "caer a sus pies", rendirse a su belleza y grandiosidad me ha llenado de satisfacción, pero hoy, sábado 9 de julio de 2011, estoy impaciente por dejarla atrás, aunque sea sólo por una semana....Toscana nos espera.....En un par de horas de coche estaremos de nuevo en el paraíso.......... Toscana es el paraíso, según las reglas mediterráneas de la buena vida.
16:30 horas
Bueno, no han sido exactamente dos horas.....Paco, el señor que nos hablaba desde el TomTom, se empeñó en no seguir correctamente las coordenadas que le habíamos consignado, así que pasamos de largo "unos cuantos kilómetros" el desvío de Castelnuovo Berardenga, a pesar de que en la carretera lo indicaba perfectamente, y es que, por algún exótico motivo, todos sabemos que el conductor que se deja guiar por un GPS, pierde transitoriamente su capacidad para leer los paneles oficiales de las carreteras, ya que le debe obediencia sumisa a su sistema de navegación, aunque vea que el artefacto está a punto de hacerle cruzar las Cataratas Victoria con un Fiat 500 por la zona con mayor desnivel....
Finalmente, tras un par de llamadas a nuestros anfitriones, que hablaban aún menos inglés que nosotros italiano, Paco y Daniel convinieron dar la vuelta, volver sobre nuestros pasos y llegar por fín a la Tenuta San Arceno, una gigantesca hacienda de viñedos, bosques y olivares dividida en poderes, casales, antiguas casas de labranza , etc perdidos en medio del paraíso mediterráneo...En pleno corazón del Chianti, el podere San Donato y dentro de él, Colonica Gina, nos esperaban....
Llegamos envueltos en una espesa nube de polvo blanco a esta preciosa casa de gruesos muros de piedra. Apenas podemos creer lo que ven nuestros ojos: el inmenso y cuidadísimo jardín, el huerto, la piscina, la finca, la casa por fuera, la casa por dentro, los muebles, los complementos, la casa está llena de vida, no sólo no es impersonal como las casas de vacaciones, sino que parece que la hubieran personalizado a nuestro gusto...Los baños, las camas, la cocina..........por Dios, la cocina!!!!! No puedo escribir sobre esto sin que se me llenen los ojos de lágrimas..... ¡¡¡¡ La realidad superaba con creces las expectativas!!!! Todo era tan bello, tan a nuestro gusto que costaba creerlo...
En cuanto nos instalamos en nuestras preciosas habitaciones, bajé al diario de viaje y escribí:
"...LA CASA ES COMO PARA QUEDARSE Y ESPERAR EN ELLA TRANQUILAMENTE HASTA EL FINAL DE MIS DÍAS..."
Fuímos hasta Siena a hacer una compra de abastecimiento que nos hizo creer definitivamente que estábamos en casa, Daniel y yo preparamos para cenar una pasta fresca inolvidable, mientras bebíamos una botella de tinto de Montepulciano y picábamos unos taquitos de queso y colines, y la cenamos bajo una pérgola cuajada de glicinias en flor....... La magia acababa de empezar.....
---10 de julio---
La primera excursión va a ser hasta Arezzo. El año pasado nos quedamos sin tiempo para visitarlo y teníamos ganitas...Sergio también es gran admirador de "La vida es bella", y ha sido divertido visitar la ciudad en la que se rodaron los exteriores de esta conmovedora cinta... Sin embargo, a mí me ha sabido a poco, no sé....esperaba encontrarme a la vuelta de cualquier esquina a Roberto Begnini y a su amada, e invitarles a un capuccino, o dos, y confesarle nuestra admiración por su trabajo...
La gran sorpresa fue, sin embargo, la Iglesia de San Francesco, preciosa por sencilla y por la decoración de sus paredes: los famosos frescos de Piero della Francesca sobre la vida de San Francisco son realmente espectaculares...
El casco antiguo de la ciudad nos gustó mucho, la plaza es divina-divina, dimos un breve paseo hasta la zona más alta y volvimos hasta el coche para dirigirnos a Cortona. Seguimos viajando hacia el este de Toscana y llegamos enseguida a esta preciosa ciudad desparramada por la ladera de una montaña, y cuyas calles empinadísimas nos vinieron al pelo para quemar 200.000 calorías extras que nos habían suministrado muy amablemente en Il Cacciatore.
Volvimos a media tarde a nuestro pedacito de cielo en la tierra, chapoteamos un rato en la preciosa piscina del precioso jardín y mientras mis tres chicos juegan al sol del atardecer, yo me escabullo a mi "laboratorio", me sirvo una copa de vino y mientras la bebo y canto todo el rato, elaboro una preciosa y gigantesca tortilla española con patatas, cebollas, huevos y aceite italianos. La reparto en cuatro magníficos bocatas, nos duchamos, nos ponemos guapos y nos vamos a comérnoslos a Il Campo de Siena. Plantamos nuestros traseros en los ladrillos de esta hermosa plaza, y damos cuenta del picnic casi antes de empezarlo... ¡Lo que comen estos hombres, madre mía! ...Necesitamos rellenar huecos con un delicioso helado.
Siena nos vuelve a encantar... Tan medieval, tan evocadoramente iluminada, tan aparentemente tranquila, pero tan canalla.... La noche en Siena debe de ser fascinante, se adivina.... El día en Siena lo es, desde luego. Fantástica ciudad para vivir y morir...Y para comer y beber... Y para ir de compras, mmmmmm...suculentas compras en Siena....
---11 de julio---
07:30 horas
Hoy no he podido resistir la tentación de saltar de la cama mientras amanecía.
Las colinas envueltas aún en brumas cortan la respiración...Por todas partes en Toscana se venden postales preciosas como la que estoy viendo desde la ventana de mi dormitorio... A lo lejos, el sol de la mañana calienta poco a poco este aire que resulta demasiado fresco para el mes de julio, y despega del suelo las nubes que quedan aún dormidas. Son ellas las que forman los bancos de niebla que le dan a estos amaneceres un aspecto de cuadro renacentista, de paisaje pintado al óleo y difuminado hasta el límite, hasta conseguir hacernos creer que una inmensa bola de algodón en suaves colores pastel se ha posado sobre estas colinas.... Todo es tan bello que parece una fotografía trucada...
Tomo un café mientras todos duermen arriba... Consulto mi correo electrónico. En la bandeja de recibidos esperan todos los mensajes con sugerencias sobre excursiones, restaurantes, etc que nos envía John Fewings, un recién estrenado amigo, cliente de 69Pétalos, al que conocí hace pocos días por error en el perfil de Facebook de Juan Anillo. Es amabilísimo con nosotros y cada día, varias veces me envía ideas sobre visitas que no deberíamos dejar de hacer. Un guía turístico en la distancia que ha puesto a nuestra disposición incluso su número de teléfono por si necesitamos cualquier tipo de ayuda en Italia... Un tipo sensacional, por lo que parece... Es italiano de nacimiento, con educación y pasaporte ingleses, y español por anhelo, y tiene aquí muchos amigos y familiares, pero además trabajó muchas veces en la Toscana y conoce multitud de sitios altamente recomendables cuyos links nos envía a cada momento...
Pertrechada con cámara de fotos y tijeras de podar, salgo al jardín para recolectar un pequeño bouquet de flores y obsequiárselo a Daniel adornando la mesa en el desayuno de nuestro 21º aniversario.
La intención era cortar taaaantas flores que me viera obligada a repartirlas en varios jarrones, pero apenas pude conseguir unas varas de lavanda, otras bonitas flores moradas y escasas, cuyo nombre desconozco, cinco o seis rosas y un poco de romero para rellenar de verde el exíguo ramo y hacer que parezca un poco más grande: había tantas abejas trabajando en el jardín a esta hora de la mañana, que daba vergüenza (y sobre todo, miedito) ponerse a cortar las flores con las que ellas preparan su miel, ese maravilloso elixir de la naturaleza que nos regalan gracias a tantas horas de trabajo de flor en flor... No hay ningún circuito de motos cerca de aquí, así que ese zumbido ensordecedor es el que producen ellas, todas esas abejas trabajando sin descanso en mi jardín toscano esta preciosa mañana.
Tras el desayuno, y con mi recién regalado Omega Constellation colocado para siempre en mi muñeca izquierda, partimos en dirección a Florencia y Pisa.
23:50 horas
Hemos pasado un día de calor INFERNAL visitando los Jardines Bóboli, el Ponte Vecchio, el Palacio Vecchio, la Loggia, il Duomo (!!!!!!!!!!!!!!) , el Baptisterio, la réplica del David de Miguel Ángel, Perseo con la cabeza de Medusa recién rebanada.... Magnífica Florencia. Hay que volver, es una vergüenza inconfesable haber venido a esta ciudad dos veces y pasar en ella sólo unas pocas horas cada vez... Hay que volver y vivirla unos cuantos días...
Por la tarde llegamos a Pisa, no queríamos perdernos la cara de Sergio y Álex al ver por primera vez la Torre Inclinada...En la inmensa pradera alrededor de ella, la Catedral y el Baptisterio, nos comemos unos bocatas "grillados" y descansamos con el resto de hordas de turistas de todo el mundo... Italia es una auténtica Babel en cada esquina...
Llegamos a casa muertos de calor y de cansancio, devoramos una gigantesca ración de gambas a la plancha y una ensalada, y decidimos enseñar a Álex a jugar al mus; él estaba encantado, parecía el protagonista de una ceremonia de iniciación al mundo adulto... Tomamos con Sergio unos combinados de ron añejo y coca-cola, y nos acostamos muy tarde, como hace 21 años......
---12 de julio---
14:30 horas
Hoy hemos decidido pasar la mañana en esta preciosa casa y su piscina, tomar el sol con vistas a San Gusmè y poco más... Después hemos saboreado unos deliciosos pappardelline con panceta y trufa. En este laboratorio me pasaría las horas cocinando, en serio...
Ahora sólo son las dos y media y ya estamos tomando un expresso para cortar de raíz las ganas de siesta, y nos disponemos a ponernos en marcha para otra de nuestras chianti-rutas...
00:30
Esta tarde hicimos un trío de ases: Monteriggioni, San Gimignano y Volterra.
En el primero de ellos, el sofocante calor no pudo con nosotros, y tuvimos el coraje de dar un buen paseo por la muralla que rodea el minúsculo pueblo, audioguía incluída. Hemos pasado un rato especialmente divertido visitando el Museo de la Armadura, en el que nos hemos hecho fotos probándonos cotas de malla, yelmos, armaduras, guantes de metal, ballestas, corazas, escudos, espadas.....Muchas risas...
De San Gimignano, ¿qué se puede decir? Si hay un pueblo realmente encantador en Toscana es sin duda alguna, éste... Durante las luchas encarnizadas que se sucedieron siglos atrás, llegaron a edificarse 84 torres pertenecientes a las familias en disputa. Hoy, la silueta de esta localidad es inconfundible desde kilómetros de distancia: quedan en pie 14 de aquellas torres medievales, lo que le vale a San Gimignano el sobrenombre de "el Manhattan de la Toscana"...
En la parte más alta del pueblo volvimos a ver a un personaje súper-peculiar: un actor ataviado con ropajes renacentistas declamando de memoria "La divina comedia", de Dante... En italiano, por supuesto... Unos metros por delante de él, y a la vista de quien quisiera cotejar su discurso con el original, había un atril con un precioso ejemplar de la obra literaria... Ponía los pelos de punta oírle recitar sin parar estos versos en este idioma que es música para mis oídos... Horas y horas declamando sin parar a cambio de unos pocos euros...
De allí a Volterra... Daniel es incansable al volante...no hay distancia que se le resista, aun tratándose de distancias que discurren en carreteras comarcales, llenas de curvas y conductores italianos... No hay problema con esto: Daniel se mimetiza con ellos enseguida...adelanta en línea contínua(todo el mundo lo hace allí), traza las curvas como si fuera por raíles y además lo hace con una alegría que consigue contagiarnos... Kilómetros y kilómetros de diversión en las carreteras toscanas...
Pero a pesar de su velocidad media, bastante alta teniendo en cuenta todos estos handicaps, no conseguimos llegar a Volterra antes de anochecer... Aparcamos extramuros y llegamos paseando hasta la plaza (siempre son plazas maravillosas y esta no puede ser menos) en la que Daniel y yo cenamos el verano pasado la mejor pizza que habíamos comido en esta vida y en todas las anteriores reencarnaciones: pizza con panceta y porcini (los boletus edulis en Toscana). Es indescriptible: un bocado de esta fina galleta de pan con una cantidad formidable de queso fundido y los trozos de porcini apenas horneados, prácticamente crudos, es el cámino más corto y rápido hasta el cielo... En serio, saborear esta pizza la primera vez fue una experiencia casi mística. No sé si existe el orgasmo gastronómico, pero sin duda, esto lo fue aquella vez, esta segunda, y lo seguirá siendo el resto de las ocasiones en que volvamos allí, por secula seculorum...
Helado italiano también divino de vuelta al coche...
---13 de julio---
09:30 horas
¡¡¡Por fín toca ya recorrer la mitad-sur!!!
Decenas de mensajes de John Fewings que incluyen links de sitios maravillosos, como La Moscadella, Santa Anna in Camprena, Monticchiello, la Macelleria del Corso... Es apabullante, me deja perpleja... Querríamos tener su dirección postal para enviarle algún detalle de agradecimiento...
23:30 horas
El primer destino fue Montalcino. Alcanzamos el centro del pueblo subiendo por una carretera flanqueada por viñedos infinitos de uva Sangiovese, una de las variedades más cotizadas en todo el mundo, y culpable en solitario de todos los atributos del famoso Brunello di Montalcino, un vino tinto italiano que todo el mundo debería probar antes de morir, no vaya a ser cierto que en el cielo no hace falta comer ni beber nada, ¡qué angustia, por Dios!
Para evitar este riesgo, nos apresuramos a pasar por la tienda de la Tenuta Giusti, donde hacemos acopio de algunos caldos que nos resucitarán cuando estemos en Madrid a punto de morir de nostalgia...
Visitamos su fortaleza por dentro. En el patio de armas de este castillo, que ahora sirve de recinto de ocio en las fiestas locales (Festival Jazz&Wine), luce presuntuosa una carpa blanca que ostenta el apellido B A N F I en grandes letras, la más famosa de las bodegas de Montalcino, que seguramente debe de sponsorizar hasta las guarderías de la zona...
Cerca de allí, uno de mis enclaves favoritos, por el recogimiento del edificio y por la exhuberancia del paisaje que lo rodea: la Abadia de Sant'Antimo...Precioso templo románico y preciosos alrededores...
Desde allí, kilómetros y kilómetros de curvas bajo la supervisión constante del Monte Amiata : San Quirico d'Orcia, Castiglione, La Rocca y Bagno Vignoni. Esta localidad tiene una piscina natural de agua caliente, una terma, de unos 15x20m o quizá más en la mismísima plaza del pueblo. El hotel Posta Marcucci tiene acceso privado a una piscina que se alimenta de estas aguas sulfatadas, pero la extraordinaria camarera inglesa de La Parata, además de aceptarnos en su restaurante a pesar de la hora tardía, nos explicó cómo llegar a la piscina natural de uso público, mucho más auténtica que la del hotel, y además, gratuita. Su marido, el chef de cocina, nos preparó una comida realmente deliciosa que devoramos en una terraza sombreada llena de plantas y flores...
El calor siguió siendo insoportable, pero aún así decidimos bajar a las termas, ponernos los bañadores y darnos un baño en un pequeño estanque de aguas blancuzcas y calientes, con un lecho de cieno que era como pisar en harina mojada, puaaaajjjjj.... La primera impresión fue asquerosa, pero enseguida resultó un baño placentero y diferente que nos dejó la piel suaaaave... Suave y ligeramente perfumada con huevos podridos. El azufre es lo que tiene...
Desde Bagno Vignoni nos encaminamos a Pienza-mon-amour, donde también tenía unas ganas horribles de volver... ¡Qué ciudad tan cuca, tan pequeñita, tan linda, tan encantadora! Un auténtico ejemplo de ciudad renacentista... En una de sus preciosas tiendas no me resisto a comprar un buen pedazo de queso pecorino y un preparado para cocinar sopa ribollita, y en un supermercado encuentro, sin buscarlo, un verdadero tesoro: ¡¡¡dos bandejitas de flores de calabacín!!! Hummmmm, se avecina banquete al llegar a casa: necesitaré unas anchoas y un poco de mozzarella y podremos disfrutar de estas preciosidades envueltas en una ligera masa de harina y cerveza, y fritas en aceite de oliva bien caliente... Que levante la mano quien no las haya probado...
---14 de julio---
Siempre recuerdo el 14 de julio a Justo, el hermano mayor de Angélica, que nos dejó un día como este hace ya muchos años...
Hoy toca Siena a fondo: Ticket Pass para visitar los cinco lugares del Duomo: Catedral, Baptisterio, Cripta, Museo Catedralicio y Panorama. Sólo nos da tiempo a ver el interior de la catedral, que es, sin temor a equivocarme, uno de los lugares más bellos que han visto mis ojos, junto con la Mezquita Azul de Estambul y Santa María sopra Minerva en Roma... El duomo de Siena es delirante, no se parece en nada a ningún templo que yo haya visto jamás... Siempre digo en tono de broma: "el interior de la Catedral de Siena es tan......... Armani!!!!" Las bandas horizontales de mármol blanco y negro recorriendo muros y pilares, el púlpito maravilloso e increíble, los suelos, por Dios santo, y para rematar la visita...la Biblioteca Piccolomini, no se puede explicar, hay que verla... De verdad que el interior de esta catedral es lo más de lo más... Siena es para mí la perla de Toscana, sí, con el permiso de Florencia ( o sin él)...
Hoy comemos en casa; dejamos preparada una zuppa ribollita con pollo, y tras la siesta, subimos directamente al cielo, pasando por Monticchiello. Hemos encontrado sin esperarlo, la quintaesencia del paisaje toscano: la archiconocida foto de una carretera zigzagueante bordeada de cipreses que asciende por una colina, estaba aquí!!!! Y para colmo de buena suerte, tenemos la luz del atardecer para hacer las fotos más bonitas de todo el viaje... La belleza del paisaje es sobrecogedora, no tengo palabras, lo siento... Pura magia en Monticchiello y en la parada que hicimos hace unos kilómetros en mitad de un campo de trigo, donde mis tres hombres pasaron un rato de risas arrastrando una de esas balas cilíndricas de paja que salpican aquí y allá los sembrados por toda la región... Menos mal que hicimos caso a John, nuestro guía de lujo, y vinimos hasta aquí...... La pena es el mal sabor de boca que nos deja encontrar la Osteria La Porta cerrada... así que decidimos volver hasta Siena y cenar en un restaurante al que le teníamos echado el ojo desde hace días: Fonte Giusta. Gran cena, gran digestión. Todo riquísimo-riquísimo.
Pero antes de regresar del sur, decidimos seguir la que parecía la mejor de las recomendaciones del guía italo-inglés: insistió tropecientas mil veces en que visitáramos La Moscadella, de modo que como seguramente no íbamos a volver a pasar por esta zona, decidimos acercarnos, a pesar de que faltaban aúnun par de horas para el tiempo de la cena...Bueno, aunque no podamos cenar, acerquémonos a echar un vistazo....
¡Por Dios, La Moscadella!!!!!!!!! Sólo pudimos tomar unos capuccinos en este jardín estratosférico, pero nos quedamos con las ganas de quedarnos a vivir en este alojamiento por unos dos o tres años, ¡qué locura de sitio! Una piscina con bar mojado y sin una sola persona... Daban ganas de quitarse la ropa y darse un baño nudista, jajajaja...
Pero lo mejor del sitio fue el momento de la despedida: entré al restaurante a pagar la cuenta de los tres capuccinos que habíamos tomado, y mientras esperaba el cambio, echaba una ojeadaa una foto aérea de los viñedos Banfi. A la camarera le llamó la atención que yo tuviera tanto interés en la foto, e intercambió conmigo un par de impresiones sobre Banfi, sus vinos, otros vinos de la zona, de dónde sois?, estáis aquí de vacaciones?, blablabla...Me dio el cambio, nos despedimos, y cuando me disponía a salir de nuevo al jardín para marcharnos, me llamó en voz alta: "Spagnola!! Scusi, scusi!!", venía a paso rápido hacia mí con una botella de vino en la mano, cuando me alcanzó, me dijo algo así como: "Prendi, non e un Banfi, ma e anche ottimo...Prendi, e tuo, un Rosso di Montepulciano...e un regalo per te, spagnola, spero che ti piace molto...", yo no sé italiano (todavía....cuando lleve seis años viviendo allí, ya veremos...), pero creo recordar que sus palabras fueron algo así... Yo me quedé perpleja, no daba crédito...me deshice en agradecimientos y salí de este maravilloso sitio convencida de que volveré allí más de dos o tres veces...
---15 de julio---
Por la mañana visitamos el resto del Duomo: el museo, la cripta, el baptisterio de San Juan y la terraza panorámica sobre toda la ciudad, desde lo alto de la fachada de lo que iba a ser la ampliación de la catedral, que finalmente quedó en boceto. Yo no subí.... Chica, habiendo tienda de regalos dentro de la catedral,.....Subid, subid vosotros, y haced buenas fotos de esta joyita de ciudad de ladrillo...
Hoy comemos en casa también. En este laboratorio se cocinan auténticos manjares casi sin darte cuenta, es fabuloso... En Montalcino habíamos comprado una pasta al brunello y decidimos prepararla hoy; seguramente sea lo último que cocine en esta casa que más que casa ha sido un templo de los placeres terrenales: la gula, la pereza, la lujuria, el buen rollo... No hay matices ni discusión posibles: han sido las mejores vacaciones en familia de toda nuestra vida... Probablemente, las últimas... Sergio enseguida empezará a hcerlas con su novia, sus amigos, según el curso natural de la vida.. Así que, Daniel y yo decidimos en privado que nos alegramos infinito de haberlas diseñado así y aquí, y rezamos para que a nuestros dos hijos también les hayan parecido magníficas, y las recuerden toda la vida...
Con un ataque de tristeza por la partida, que ya es inminente, decidimos ,sin embargo, salir a hacer nuestra última excursión, en lugar de quedarnos a hacer el equipaje de regreso entre lágrimas y mal humor... Nos hemos convertido en auténticos bon-vivants...
---16 de julio---
09:00 horas
Según lo acordado, Maurizio Gigli, nuestro anfitrión llega puntual a recoger las llaves de la casa y devolvernos la fianza... Quedamos en mantener el contacto vía e-mail, porque seguramente queramos volver a su pedazo de paraíso, y nos podríamos ahorrar sin intermediarios el porcentaje que se queda la agencia inmobiliaria. Muy bien, con esa esperanza de regreso nos vamos un poco menos cabizbajos...
A la tristeza infinita por la despedida, hemos tenido que añadir un desagradable episodio con la cartera de Daniel, que nos obligó a retroceder 90km ya recorridos y solucionar el problema en la comisaría central de los Carabinieri, en Siena. Finalmente, se solucionó todo, y Daniel, que había estado descompuesto por lo que podía haber sido un desastre total , consiguió recomponerse, y aunque tuvimos que renunciar a visitar Asís de camino hacia Roma, fue providencial que este marido mío insistiera en volver a llegar hasta Monticchiello y comer en La Porta.
Incluso con un imperdonable error del personal de cocina, la comida en este sitio fue absolutamente CELESTIAL. En la terraza bajo pérgola, con toooooodo el Vall d'Orcia ante nuestros ojos y la silueta de Pienza allí a lo lejos, devoramos unos platos excelsos: la ensalada tibia de conejo, los pici fatto a mano, el rissotto de hongos y trufas...todo-todo-todo resultó un éxito que sacudió de un plumazo todo el mal rollo acumulado durante la mañana... Gracias, Daniel...eres el mejor compañero de viaje que conozco, y estoy segura de que aún tienes agujetas de tanto conducir...
18:00 horas
Una vez devuelto el coche de alquiler, partimos hacia el aeropuerto, e iniciamos de inmediato la cuenta atrás para volver cuanto antes al paraíso...ya falta algo menos de un año....