Pela tres naranjas exquisitas "a lo vivo": sobre una tabla de cocina y con un cuchillo bien afilado, retira la corteza de las naranjas por completo. Te explico: si imaginamos que la naranja es el planeta Tierra, primero secciona los casquetes polares, y ahora que la naranja ya tiene una superficie de apoyo recta, sujétala firmemente sobre la tabla mientras vas retirando la piel naranja y la blanca que hay debajo en tramos verticales, como si siguieras los meridianos. Ésto es pelar las naranjas a lo vivo. Ahora haz rodajas de medio centímetro o poco más de grosor y dispónlas en una fuente. Riégalas con la mezcla mágica de aceite de oliva y miel a partes iguales que tienes siempre preparada en un "biberón" de cocina (porque la tienes,¿verdad?), pica en trozos más bien pequeños unas nueces peladas y espolvorea con canela. Si quieres conseguir cualquier tipo de hechizo, puedes salpicar con unas gotas de marrasquino, o de licor de avellanas, etc.
Después de haberlas dejado macerar largo rato, mientras cenáis y veis las noticias, en las que seguramente Berlusconi volverá a ser titular indiscutible, mete esta ensalada de fruta en un recipiente adecuado que se pueda tapar (mejor si es de cristal, el plástico es poco "glam" para un picnic nocturno en Roma), saca los dos benjamines de cava del frigo, guárdalo todo en una bolsita termo, ponte unas gotas de su perfume favorito en el cuello, coge a tu pareja y sal pitando para Piazza Navona, seguro que por la noche hay un banco libre junto a la Fuente de los Cuatro Ríos para que podáis ofreceros el uno al otro estas maravillosas naranjas al estilo de Marrakech... Hummmmm, deliciosas, ya me contaréis... Imprescindible no llevar tenedores: la miel, las gotas de licor, el zumo de la naranja y los besos de tu amante son para chuparse los dedos, no para limpiarse con toallitas húmedas. El cava sólo es necesario si estás vivo.
Ah!! También saben muy ricas en ese parque al que os encanta ir de vez en cuando, o en el porche de casa, o en el jardín de la casa rural donde estáis pasando el finde...
jueves, 27 de enero de 2011
Sobre mi miedo a las tormentas
Yo soñaba con poder visitar algunas ciudades italianas antes de morir: Florencia, Venecia, Siena... Pero he de confesar que Roma no estaba en mis planes. Creía... no sé...que Roma sería un lugar perfecto de peregrinaje para católicos irreductibles y poco más, aunque sentía enormemente que si no viajaba allí alguna vez, no podría nunca contemplar los techos de la Capilla Sixtina, ni La Piedad, ni El éxtasis de Santa Teresa, pero el disgusto de esta renuncia no era nada comparado con el júbilo que imaginaba que iba a sentir a los pies del Miguel Ángel o disfrutando un capuccino en una terraza de la Plaza de San Marcos...
Sí, definitivamente, Florencia, Venecia y "un par de vueltas" en coche por la Toscana eran mi sueño italiano. Con eso sería más que suficiente.
Sin embargo, era imposible declinar una invitación a pasar un fin de semana en Roma, con el alojamiento pagado por la empresa y con la única compañía de mi amiga del alma y compañera de trabajo. Imagínense: un viaje de placer "sólo chicas"!!!!!!!!!! Lo de menos era el destino, y confiaba en que para otra vez podría conocer la ciudad de los canales y la capital toscana... No imaginaba que Roma se me clavaría en el alma como lo ha hecho; ya he estado allí otras dos veces y noto que me voy impacientando por volver a medida que pasan los meses. NECESITO volver. Creo que Roma sería un buen lugar para vivir y para morir...
Esa primera vez que visité La Ciudad Eterna, al final del verano, tuvimos la inmensa suerte de disfrutar de una espeluznante tormenta eléctrica cuando alcanzamos la Plaza del Campidoglio, tras conseguir subir una fenomenal escalinata cuando empezaba a lloviznar. Habíamos caminado durante horas por las calles adoquinadas de Roma y estábamos exhaustas, pero merecía la pena aquél último esfuerzo, porque a la espalda de uno de los palacios que rodean la hermosa plaza, tendríamos unas vistas increíbles de los Foros y sus ruinas, según la guía que consultábamos. Así pues, tras admirar el diseño del pavimento, realmente bello, ubicamos el callejón que nos llevaría al balcón que buscábamos. No fue tarea fácil encontrarlo porque ya había anochecido y, con la amenaza de la tormenta, habían desaparecido como por arte de magia todos los turistas: no sabíamos a quién preguntar. Los que hayáis viajado a Roma recordaréis que su iluminación nocturna resulta especialmente evocadora por escasa y tenue, pero a pesar de ello conseguimos, por fin, recorrer el callejón dichoso y llegar a un muro de ladrillo que hacía las veces de gran balcón que se asomaba a........nada!! No se veía nada ahí abajo. Allí, en la lejanía, en línea recta, se alzaba majestuoso el Coliseo, fantásticamente iluminado, tan bello como lo recordamos todos, pero justo delante de nosotras se abría un vacío oscuro, sin rastro de nada, justo donde esperábamos encontrar las ruinas de los Foros Romanos... Gran decepción, no acertábamos a comprender por qué aquella zona tan importante de la ciudad no estaba iluminada como merecía. Fue un momento desolador, allí, asomadas a la nada y cansadas como nunca, nos disponíamos resignadas a irnos porque la lluvia comenzó a arreciar, cuando de repente, comenzó el espectáculo: los rayos comenzaron a caer justo delante de nuestros ojos e iluminaban durante breves segundos las ruinas, ahora aquí mismo, después un poco más allá, ahora a la izquierda, ahora un poco más lejos, ahora el sonido ensordecedor de cada trueno persiguiendo de cerca a cada rayo... Tremendo espectáculo que quedará para siempre grabado en mi retina, ya lo creo. Y en mis oídos.
Han pasado los años y, de vez en cuando, todavía sigo dando las gracias a todos los dioses por aquél regalo, y por haberme hecho una chica valiente que no sólo no se asusta de las tormentas (como habría sido de esperar al haber crecido viendo el terror que le provocan a mi madre), sino que además las disfruta con la boca abierta, y deseosa de haber aprendido a manejar una buena cámara réflex para cazar instantáneas de rayos y truenos. Aquella noche, en el Campidoglio, supe que desde niña había estado ahuyentando el miedo a las tormentas de verano para poder disfrutar de aquél espectáculo de luz y sonido que el destino me tenía preparado...
viernes, 21 de enero de 2011
Aung San Suu Kyi
Conocida en su Birmania natal como "La Dama" y en el resto del mundo como "la Mandela" de Asia, esta mujer de 65 años nació en Rangún el 19 de junio de 1965. Su padre, Aung San, fue un héroe nacional que antes de morir asesinado, firmó el tratado de independencia por el que Birmania dejaba de ser colonia del Reino Unido.
Ella estudió tres carreras en la Universidad de Oxford, trabajó en Naciones Unidas y fue profesora en India, pero regresó a Birmania con ocasión del Levantamiento del 8888 (8 de agosto del 88), que intentaba derrocar al régimen militar que llevaba instaurado en el país ya 26 años, desde el 62. Formó parte del 2º Combate Pro-independencia Nacional, inspirado en el ejemplo pacífico de Ghandi y en el budismo, que le hacía considerar imprescindible la necesidad de diálogo y la compasión por los más humildes, e insistió en el intento de reconciliación de las etnias de su país, profundamente divididas.
Este activismo le valió en 1989 el arresto domiciliario. Dirigió la Liga Nacional para la Democracia y ganó las elecciones en 1990 por mayoría aplastante, pero las autoridades militares no reconocieron jamás esta victoria, así que no pudo formar gobierno. Bajo un férreo control y sufriendo siempre privación de libertad, rechazó en múltiples ocasiones las "invitaciones" al exilio que le ofrecían las autoridades a cambio de su silencio y abandono de la causa, y prefirió siempre permanecer junto a su pueblo dando testimonio de su fe en la idea del bien y de la justicia.
Tras recibir varios premios de prestigio internacional (Thorolf Rafto, Sajárov, Nobel de la Paz, Simón Bolívar, etc) por su defensa de los derechos humanos y de la libertad de pensamiento, a pesar de no poder acudir nunca a recogerlos, en 1995 los EEUU consiguieron su liberación, aunque fue por breve tiempo: cada fin de semana, Aung San Suu Kyi hablaba públicamente a una muchedumbre que acudía esperanzada a oír sus mensajes, y que tuvo que soportar por ello una brutal represión militar, la detención de numerosos líderes políticos y un bloqueo feroz alrededor de su domicilio.
Debido a las multitudinarias manifestaciones de sus compatriotas para exigir la democracia en Birmania, ha vuelto a verse privada de libertad en sucesivas condenas, hasta el punto de haber pasado arrestada 15 de los últimos 21 años, bien en prisión, bien bajo arresto domiciliario.
La junta de gobierno de este país sigue intentando que acepte el exilio como única solución para sacársela de encima de una vez, ejerciendo una brutal táctica de acoso psicológico basado incluso en asuntos familiares, como cuando no le permitieron ver a su marido antes de que él muriera de cáncer en el 99, o cuando al mes siguiente sólo le permitieron encontrarse durante unas horas con su hijo en el aeropuerto, ya que a éste no se le permitía entrar en el país, así como un largo etcétera de situaciones lamentables y difícilmente soportables.
Tras tantos años cumpliendo injustas condenas, Aung San Suu Kyi fue finalmente liberada el pasado 13 de noviembre de 2010.
Se estima que en las cárceles de Birmania quedan aún más de 1000 presos de conciencia.
Ella estudió tres carreras en la Universidad de Oxford, trabajó en Naciones Unidas y fue profesora en India, pero regresó a Birmania con ocasión del Levantamiento del 8888 (8 de agosto del 88), que intentaba derrocar al régimen militar que llevaba instaurado en el país ya 26 años, desde el 62. Formó parte del 2º Combate Pro-independencia Nacional, inspirado en el ejemplo pacífico de Ghandi y en el budismo, que le hacía considerar imprescindible la necesidad de diálogo y la compasión por los más humildes, e insistió en el intento de reconciliación de las etnias de su país, profundamente divididas.
Este activismo le valió en 1989 el arresto domiciliario. Dirigió la Liga Nacional para la Democracia y ganó las elecciones en 1990 por mayoría aplastante, pero las autoridades militares no reconocieron jamás esta victoria, así que no pudo formar gobierno. Bajo un férreo control y sufriendo siempre privación de libertad, rechazó en múltiples ocasiones las "invitaciones" al exilio que le ofrecían las autoridades a cambio de su silencio y abandono de la causa, y prefirió siempre permanecer junto a su pueblo dando testimonio de su fe en la idea del bien y de la justicia.
Tras recibir varios premios de prestigio internacional (Thorolf Rafto, Sajárov, Nobel de la Paz, Simón Bolívar, etc) por su defensa de los derechos humanos y de la libertad de pensamiento, a pesar de no poder acudir nunca a recogerlos, en 1995 los EEUU consiguieron su liberación, aunque fue por breve tiempo: cada fin de semana, Aung San Suu Kyi hablaba públicamente a una muchedumbre que acudía esperanzada a oír sus mensajes, y que tuvo que soportar por ello una brutal represión militar, la detención de numerosos líderes políticos y un bloqueo feroz alrededor de su domicilio.
Debido a las multitudinarias manifestaciones de sus compatriotas para exigir la democracia en Birmania, ha vuelto a verse privada de libertad en sucesivas condenas, hasta el punto de haber pasado arrestada 15 de los últimos 21 años, bien en prisión, bien bajo arresto domiciliario.
La junta de gobierno de este país sigue intentando que acepte el exilio como única solución para sacársela de encima de una vez, ejerciendo una brutal táctica de acoso psicológico basado incluso en asuntos familiares, como cuando no le permitieron ver a su marido antes de que él muriera de cáncer en el 99, o cuando al mes siguiente sólo le permitieron encontrarse durante unas horas con su hijo en el aeropuerto, ya que a éste no se le permitía entrar en el país, así como un largo etcétera de situaciones lamentables y difícilmente soportables.
Tras tantos años cumpliendo injustas condenas, Aung San Suu Kyi fue finalmente liberada el pasado 13 de noviembre de 2010.
Se estima que en las cárceles de Birmania quedan aún más de 1000 presos de conciencia.
miércoles, 19 de enero de 2011
canelones "Gourmet Experience"
Ingredientes imprescindibles:
-Una persona a la que quieras deleitar.
-Éstos no son unos canelones cualesquiera, de modo que elige bien la persona para la que los vas a preparar, y cítala en tu cocina una horita u horita y media antes de la hora de la cena para poder disfrutar juntos entre cacharros. Tú sabrás qué ropita eliges para recibir a esa persona...
-Una botella de vino elegida para la ocasión, preferiblemente tinto reserva, y si es un Brunello di Montalcino, mejor que mejor.
-Dos copas bien brillantes, sin huellas de dedos o de gotas.
-Un delantal favorecedor, nada de cocinar con cualquier cosa de andar por casa. Si eres chica, píntate las uñas; si eres chico, decídelo tú. En ambos casos, manos escrupulosamentes limpias y cocina también limpia y bien ordenada a pesar de tener todo el instrumental y los ingredientes a mano. No conviene que tu "partenaire" repare al llegar en una pila con cacharros sucios (never, never!!!!), o un trapo para secar las manos con manchas de semanas atrás (horror!!), o unos tiradores de los armarios con más huellas que los archivos de la Guardia Civil...
-Una televisión apagada y con el mando a distancia escondido...no sé... en la caja de los trastos de limpiar el calzado.
-Vuestros dos teléfonos móviles en modo silencio.
-Música de ambiente tranquilita pero sugerente: Diana Krall, Tete Montoliù, Norah Jones, o el álbum "Putcheros" de Victoria Abril (mmmmmmm, deliciosa cantando en brasileño...) o cualquier cosa de este estilo o de otro que tú sepas que a tu invitad@ le haga creer que no podría haber elegido un plan mejor.
-Aunque te parezca un topicazo, enciende alguna vela (aunque tengas otras luces también encendidas) y pon algunas flores frescas en un par de sitios estratégicos; elígelos tú, pero yo te sugiero un bouquet en el comedor y otro de las mismas flores pero más reducido en el aseo: si tiene que entrar allí,le encantará que hayas pensado en todos los detalles.
-Ya sabemos todos que al cocinar se desprenden humos, que a su vez desprenden olores, que a su vez provocan frases del tipo "uff, qué peste a fritanga!" o "puajj, cómo me huele el pelo a caldo de pescado" o "brrrrgh, mira qué olor a ajo en mis dedos" No importa: siempre nos apetece darnos una ducha después de cocinar mucho rato, pero hoy es mejor estar ya duchaditos, perfumaditos y ligeramente maquillados (si procede), porque estas cenas suculentas que se preparan en pareja, con buen vino, buena música, sin niños, etc, a veces tienen saltos en el guión, y cuando tocaba flambear los carabineros, se te acercan por detrás, te mordisquean suavemente la nuca y la que acaba incendiándose eres tú, o pelas una sencilla y deliciosa gamba blanca de Huelva, se la ofreces sujetándo el extremo entre tus dientes, él la captura con destreza entre los suyos, una cosa lleva a la otra y cuando te quieres dar cuenta tienes a alguien bebiendo cava muy frío a pequeños sorbitos en tu ombligo mientras se achicharra la lubina en el horno... ¡Menos mal que te habías depilado-duchado-alisadoelpelo-afeitado-ytodolodemás antes de cocinar!
-Una buena dosis de buen humor y ganas de pasar un buen rato, ocurra lo que ocurra.
Ingredientes menos imprescindibles (y sustituíbles por otros):
-Unas cuantas placas de canelones precocidos (tú sabrás cuántas)
-Cebolla, un poco de puerro, un par de dientes de ajo, una zanahoria pequeña
-Carne picada mixta (asegúrate de que es bien tierna), o carnes sobrantes de un cocido, o de hacer un caldo de ésos que resucitan a un muerto, o cualquier otra carne de ave, o de caza, o incluso algún pescado tipo merluza o rape o bacalao acompañado de gambas, surimi, mejillones... Las posibilidades son infinitas y el resultado siempre es espectacular, no conozco a nadie que rechace unos canelones caseros, estén rellenos de lo que estén rellenos.
-Un par de buenos puñados de setas deshidratadas (mejor si son diferentes variedades) o una tercera parte de esa bolsita celestial de setas mezcladas que encontrarás en los congelados de Mercadona.
-Una latita de foie de canard. Si estamos a final de mes, será suficiente con un paté de pato. Si estamos en plan franciscano, dos latitas de "la piara" serán la mejor manera de tener una digestión "para recordar"-
-Un par de mini-bricks de nata líquida 35% m.g.
-Un vaso de caldo de ave (sí, nos vale de ése ya preparado)
-Mantequilla natural, de ésa que tiene que vivir en algún espacio recóndito de nuestra nevera sin que nadie lo sepa, ni siquiera nosotros (y no, no vale margarina)
-Sal, pimienta recién molida, nuez moscada, aceite de oliva, y todos esos básicos que no se pueden pedir a un vecino porque no pueden faltar nunca en tu cocina.
-Todo lo que me haya olvidado de enumerar, y que descubráis al leer la elaboración.
ELABORACIÓN:
Antes de descorchar el vino, es indispensable tener bien fría una botella de cava y dos o tres ostras`por cabeza listas para abrir y consumir en cuanto vuestr@ invitad@ se haya quitado el abrigo.
Como me he entretenido más de lo que pensaba y mañana tengo que madrugar y preparar estos mismos canelones para mis santidades, no me voy a entretener en relataros una escena erótico-gastronómica de alto voltaje, porque 1º, mi editor me lo ha prohibido esplícitamente ya que tengo contrato de exclusividad con él, y 2º, porque ya sois mayorcitos y tendréis que saber ya cuándo hay que servir una copa, cuándo es mejor alternar con agua para no acabar viendo doble la hoja del cuchillo, cuándo se puede besar un hombro, susurrar algo atrevido al oído, desanudar un delantal ajeno, etc, etc
Pues nada, rehogamos a fuego lento las hortalizas finamente picadas y cuando empiecen a "sudar", añadimos el relleno que hayamos elegido también picadito muy menudo, mezclamos con cariño y sin prisas, agregamos las setas descongeladas o rehidratadas (si son de éstas, guardamos el caldo de rehidratación para regar el guisito), condimentamos con sal y especias y regamos con un buen chorro de vino blanco ( o tinto del que estamos bebiendo si el relleno es de carnes). Subimos unos segundos el fuego para que se evapore el alcohol, volvemos a dejar cocer unos minutitos más a fuego lento, y si vemos que resulta un guiso muy seco o espeso, podemos añadir un poco de caldo, o de leche con un poco de maizena, o unas cucharadas de tomate triturado... lo que os apetezca más . No dejéis de sonreír, la comida que estáis preparando os lo agradecerá cuando llegue al plato.
Mientras tanto, habremos preparado las placas de pasta según nos indique el fabricante, las extendemos sobre un paño ultralimpio de cocina y vamos rellenando y enrollando los canelones y los disponemos en una fuente de horno.
Los cubriremos con la salsa de foie: calentamos la nata con una cucharada desleída de maizena, el caldo de ave y el foie, mezclamos bien, si es necesario le damos un "susto" con la batidora, llevamos a ebullición unos segundos y apagamos. Cuando haya dejado de hervir, añadimos y mezclamos dos yemas de huevo. Bañamos los canelones con esta salsa heaven's kitchen, gratinamos unos minutos y... listo!!!
Si en el transcurso de la preparación no ha ocurrido nada tremendo entre tus piernas, éste es el momento de hacer un dispendio: abre ese mini-frasquito de cristal que tienes escondido en la nevera, detrás de la mantequilla natural, ábrelo y saca una porción de trufa que hay dentro, ralla unas virutas sobre los canelones y espera resultados...
ENJOY COOKING!! ENJOY EATING!!
-Una persona a la que quieras deleitar.
-Éstos no son unos canelones cualesquiera, de modo que elige bien la persona para la que los vas a preparar, y cítala en tu cocina una horita u horita y media antes de la hora de la cena para poder disfrutar juntos entre cacharros. Tú sabrás qué ropita eliges para recibir a esa persona...
-Una botella de vino elegida para la ocasión, preferiblemente tinto reserva, y si es un Brunello di Montalcino, mejor que mejor.
-Dos copas bien brillantes, sin huellas de dedos o de gotas.
-Un delantal favorecedor, nada de cocinar con cualquier cosa de andar por casa. Si eres chica, píntate las uñas; si eres chico, decídelo tú. En ambos casos, manos escrupulosamentes limpias y cocina también limpia y bien ordenada a pesar de tener todo el instrumental y los ingredientes a mano. No conviene que tu "partenaire" repare al llegar en una pila con cacharros sucios (never, never!!!!), o un trapo para secar las manos con manchas de semanas atrás (horror!!), o unos tiradores de los armarios con más huellas que los archivos de la Guardia Civil...
-Una televisión apagada y con el mando a distancia escondido...no sé... en la caja de los trastos de limpiar el calzado.
-Vuestros dos teléfonos móviles en modo silencio.
-Música de ambiente tranquilita pero sugerente: Diana Krall, Tete Montoliù, Norah Jones, o el álbum "Putcheros" de Victoria Abril (mmmmmmm, deliciosa cantando en brasileño...) o cualquier cosa de este estilo o de otro que tú sepas que a tu invitad@ le haga creer que no podría haber elegido un plan mejor.
-Aunque te parezca un topicazo, enciende alguna vela (aunque tengas otras luces también encendidas) y pon algunas flores frescas en un par de sitios estratégicos; elígelos tú, pero yo te sugiero un bouquet en el comedor y otro de las mismas flores pero más reducido en el aseo: si tiene que entrar allí,le encantará que hayas pensado en todos los detalles.
-Ya sabemos todos que al cocinar se desprenden humos, que a su vez desprenden olores, que a su vez provocan frases del tipo "uff, qué peste a fritanga!" o "puajj, cómo me huele el pelo a caldo de pescado" o "brrrrgh, mira qué olor a ajo en mis dedos" No importa: siempre nos apetece darnos una ducha después de cocinar mucho rato, pero hoy es mejor estar ya duchaditos, perfumaditos y ligeramente maquillados (si procede), porque estas cenas suculentas que se preparan en pareja, con buen vino, buena música, sin niños, etc, a veces tienen saltos en el guión, y cuando tocaba flambear los carabineros, se te acercan por detrás, te mordisquean suavemente la nuca y la que acaba incendiándose eres tú, o pelas una sencilla y deliciosa gamba blanca de Huelva, se la ofreces sujetándo el extremo entre tus dientes, él la captura con destreza entre los suyos, una cosa lleva a la otra y cuando te quieres dar cuenta tienes a alguien bebiendo cava muy frío a pequeños sorbitos en tu ombligo mientras se achicharra la lubina en el horno... ¡Menos mal que te habías depilado-duchado-alisadoelpelo-afeitado-ytodolodemás antes de cocinar!
-Una buena dosis de buen humor y ganas de pasar un buen rato, ocurra lo que ocurra.
Ingredientes menos imprescindibles (y sustituíbles por otros):
-Unas cuantas placas de canelones precocidos (tú sabrás cuántas)
-Cebolla, un poco de puerro, un par de dientes de ajo, una zanahoria pequeña
-Carne picada mixta (asegúrate de que es bien tierna), o carnes sobrantes de un cocido, o de hacer un caldo de ésos que resucitan a un muerto, o cualquier otra carne de ave, o de caza, o incluso algún pescado tipo merluza o rape o bacalao acompañado de gambas, surimi, mejillones... Las posibilidades son infinitas y el resultado siempre es espectacular, no conozco a nadie que rechace unos canelones caseros, estén rellenos de lo que estén rellenos.
-Un par de buenos puñados de setas deshidratadas (mejor si son diferentes variedades) o una tercera parte de esa bolsita celestial de setas mezcladas que encontrarás en los congelados de Mercadona.
-Una latita de foie de canard. Si estamos a final de mes, será suficiente con un paté de pato. Si estamos en plan franciscano, dos latitas de "la piara" serán la mejor manera de tener una digestión "para recordar"-
-Un par de mini-bricks de nata líquida 35% m.g.
-Un vaso de caldo de ave (sí, nos vale de ése ya preparado)
-Mantequilla natural, de ésa que tiene que vivir en algún espacio recóndito de nuestra nevera sin que nadie lo sepa, ni siquiera nosotros (y no, no vale margarina)
-Sal, pimienta recién molida, nuez moscada, aceite de oliva, y todos esos básicos que no se pueden pedir a un vecino porque no pueden faltar nunca en tu cocina.
-Todo lo que me haya olvidado de enumerar, y que descubráis al leer la elaboración.
ELABORACIÓN:
Antes de descorchar el vino, es indispensable tener bien fría una botella de cava y dos o tres ostras`por cabeza listas para abrir y consumir en cuanto vuestr@ invitad@ se haya quitado el abrigo.
Como me he entretenido más de lo que pensaba y mañana tengo que madrugar y preparar estos mismos canelones para mis santidades, no me voy a entretener en relataros una escena erótico-gastronómica de alto voltaje, porque 1º, mi editor me lo ha prohibido esplícitamente ya que tengo contrato de exclusividad con él, y 2º, porque ya sois mayorcitos y tendréis que saber ya cuándo hay que servir una copa, cuándo es mejor alternar con agua para no acabar viendo doble la hoja del cuchillo, cuándo se puede besar un hombro, susurrar algo atrevido al oído, desanudar un delantal ajeno, etc, etc
Pues nada, rehogamos a fuego lento las hortalizas finamente picadas y cuando empiecen a "sudar", añadimos el relleno que hayamos elegido también picadito muy menudo, mezclamos con cariño y sin prisas, agregamos las setas descongeladas o rehidratadas (si son de éstas, guardamos el caldo de rehidratación para regar el guisito), condimentamos con sal y especias y regamos con un buen chorro de vino blanco ( o tinto del que estamos bebiendo si el relleno es de carnes). Subimos unos segundos el fuego para que se evapore el alcohol, volvemos a dejar cocer unos minutitos más a fuego lento, y si vemos que resulta un guiso muy seco o espeso, podemos añadir un poco de caldo, o de leche con un poco de maizena, o unas cucharadas de tomate triturado... lo que os apetezca más . No dejéis de sonreír, la comida que estáis preparando os lo agradecerá cuando llegue al plato.
Mientras tanto, habremos preparado las placas de pasta según nos indique el fabricante, las extendemos sobre un paño ultralimpio de cocina y vamos rellenando y enrollando los canelones y los disponemos en una fuente de horno.
Los cubriremos con la salsa de foie: calentamos la nata con una cucharada desleída de maizena, el caldo de ave y el foie, mezclamos bien, si es necesario le damos un "susto" con la batidora, llevamos a ebullición unos segundos y apagamos. Cuando haya dejado de hervir, añadimos y mezclamos dos yemas de huevo. Bañamos los canelones con esta salsa heaven's kitchen, gratinamos unos minutos y... listo!!!
Si en el transcurso de la preparación no ha ocurrido nada tremendo entre tus piernas, éste es el momento de hacer un dispendio: abre ese mini-frasquito de cristal que tienes escondido en la nevera, detrás de la mantequilla natural, ábrelo y saca una porción de trufa que hay dentro, ralla unas virutas sobre los canelones y espera resultados...
ENJOY COOKING!! ENJOY EATING!!
martes, 18 de enero de 2011
no nos dejemos engañar
Este texto vive copiado a mano en la puerta de mi nevera, pero no puedo recordar quién lo publicó:
"La izquierda debe transmitir al ciudadano que se puede vivir mejor con menos, incorporando dos grandes valores que hemos olvidado tras tantos años de bonanza: AUSTERIDAD Y SOSTENIBILIDAD. El hiperconsumo no sólo no es el mejor de los mundos posibles, sino que incluso puede ser un infierno.
La izquierda debe no engañar:
no hay recursos para todo; para mantener en todo el planeta el nivel de vida (el nivel de consumo innecesario, más bien) de EEUU necesitaríamos cinco veces la Tierra."
Nos incomoda pensarlo, pero quizás sea cierto que podamos ser muy felices consumiendo mucho menos de lo que hemos estado consumiendo años atrás: podemos comprar mucha menos ropa, podemos salir menos veces a cenar fuera, a beber fuera, podemos oler muy bien usando perfumes más modestos, podemos hacer ejercicio al aire libre o en polideportivos municipales en lugar de hacerlo en gimnasios súper-exclusivos, podemos (debemos) reciclar nuestras basuras, reducir el gasto en combustibles (usemos menos el coche, y hagámoslo a menor velocidad), elijamos productos de alimentación y limpieza con menos embalajes y envoltorios innecesarios, cuidemos el consumo excesivo de agua, luz y gas...
¿Qué más se os ocurre a vosotros? Dicen los analistas de política y economía que saldremos de esta crisis, por supuesto que saldremos, pero el nivel de consumo y gasto no deberá ser nunca más como el que nos llevó a ella... No hacía falta tanto ladrillo, ni tanto pago con visa, ni tanto préstamo por encima de nuestra capacidad de amortización...
SÓLO HACE FALTA CIERTA CANTIDAD DE DINERO PARA VIVIR; EL RESTO ES PARA PRESUMIR... Pues no sé...no me quiero poner en plan franciscano, pero no sé...igual no hacía falta presumir tanto, no?
"La izquierda debe transmitir al ciudadano que se puede vivir mejor con menos, incorporando dos grandes valores que hemos olvidado tras tantos años de bonanza: AUSTERIDAD Y SOSTENIBILIDAD. El hiperconsumo no sólo no es el mejor de los mundos posibles, sino que incluso puede ser un infierno.
La izquierda debe no engañar:
no hay recursos para todo; para mantener en todo el planeta el nivel de vida (el nivel de consumo innecesario, más bien) de EEUU necesitaríamos cinco veces la Tierra."
Nos incomoda pensarlo, pero quizás sea cierto que podamos ser muy felices consumiendo mucho menos de lo que hemos estado consumiendo años atrás: podemos comprar mucha menos ropa, podemos salir menos veces a cenar fuera, a beber fuera, podemos oler muy bien usando perfumes más modestos, podemos hacer ejercicio al aire libre o en polideportivos municipales en lugar de hacerlo en gimnasios súper-exclusivos, podemos (debemos) reciclar nuestras basuras, reducir el gasto en combustibles (usemos menos el coche, y hagámoslo a menor velocidad), elijamos productos de alimentación y limpieza con menos embalajes y envoltorios innecesarios, cuidemos el consumo excesivo de agua, luz y gas...
¿Qué más se os ocurre a vosotros? Dicen los analistas de política y economía que saldremos de esta crisis, por supuesto que saldremos, pero el nivel de consumo y gasto no deberá ser nunca más como el que nos llevó a ella... No hacía falta tanto ladrillo, ni tanto pago con visa, ni tanto préstamo por encima de nuestra capacidad de amortización...
SÓLO HACE FALTA CIERTA CANTIDAD DE DINERO PARA VIVIR; EL RESTO ES PARA PRESUMIR... Pues no sé...no me quiero poner en plan franciscano, pero no sé...igual no hacía falta presumir tanto, no?
lunes, 17 de enero de 2011
una nueva andadura
Hola a tod@s!!!
Para una lerda de la tecnología, ésta va a ser una aventura total... No sé qué cariz irá tomando este blog, de momento, no tengo ninguna pretensión más allá de volcar de vez en cuando alguna reflexión, alguna opinión sobre la actualidad, alguna anécdota divertida, alguna duda que me podáis solventar, algún chiste, alguna receta de comercio y bebercio...
Me gustará mucho encontrar alguna respuesta vuestra de vez en cuando, y me gustará mucho más que seáis vosotros los que propongáis un tema de ciber-conversación. Estoy impaciente!! espero vuestra ayuda y todas las sugerencias que queráis hacerme...
Hasta pronto!!!!
Para una lerda de la tecnología, ésta va a ser una aventura total... No sé qué cariz irá tomando este blog, de momento, no tengo ninguna pretensión más allá de volcar de vez en cuando alguna reflexión, alguna opinión sobre la actualidad, alguna anécdota divertida, alguna duda que me podáis solventar, algún chiste, alguna receta de comercio y bebercio...
Me gustará mucho encontrar alguna respuesta vuestra de vez en cuando, y me gustará mucho más que seáis vosotros los que propongáis un tema de ciber-conversación. Estoy impaciente!! espero vuestra ayuda y todas las sugerencias que queráis hacerme...
Hasta pronto!!!!
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